martes, 11 de agosto de 2009

Una recomendación sincera: Jonhatan Safran Foer

SEMBLANTE GRACIAS A LA SIEMPRE ÚTIL WIKIPEDIA


Jonathan Safran Foer (Washington DC, 1977) es un escritor estadounidense de origen judío.

Su primera novela, Todo está iluminado, se edita en 2002 y se alza rápidamente hasta los puestos más altos de las listas de ventas internacionales, además de cosechar varios premios literarios, como el National Jewish Book Award y el Guardian First Book Award. A finales de 2005 aparece la adaptación cinematográfica.

El libro describe la búsqueda desesperada de las raíces del abuelo del autor. Con nada más en el bolsillo que una foto poco nítida viaja hacia Ucrania, con el fin de buscar a la mujer que supuestamente salvó la vida de su abuelo durante la guerra. La historia es a la vez extremadamente cómica y profundamente trágica. Desde diferentes perspectivas se construye un relato en el que pasado y presente enlazan, dando lugar a un mito (o una verdad) fascinante.
En 2005 se estrena esta obra en el cine de la mano del director Liev Schreiber, Todo está iluminado, y en el que el escritor interpreta a Leaf Blower. Elijah Wood da vida a Jonathan.

La segunda novela de Safran Foer, Tan fuerte, tan cerca, se publica en 2005 y cuenta la historia de Oskar, de 9 años, que perdió a su padre en los atentados de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Sus abuelos lograron escapar de los bombardeos sobre Dresde durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la muerte de su padre encuentra una llave en un jarrón con la inscripción "Negro". Con la suposición de que se trata de un mensaje emprende la búsqueda por Nueva York... Fue uno de los libros más alabados de 2005.

También escribe artículos para The New York Times.

lunes, 10 de agosto de 2009

Pequeñas consideraciones irlandesas

Justo dentro de una semana, con un buen amigo, regreso a Irlanda, otra genial amiga. Esta vez con propósitos más peregrinos, aunque no menos importantes: reencontrar lugares en los que viví, que visité, gente a la que quise. Hace tres años que no piso aquellas tierras; me fui sin más, emprendí un camino para poner punto y final a otro. Allí siguen algunos a los que encontré. Recupero unas anotaciones de la libreta de aquel viaje, sólo para regusto personal, intentar recuperar aquel extraño color que todo lo teñía también de una forma extrañamente sentida.

"Una vuelta al recurso. Una vuelta a los miedos. Cojo el avión para volver a Sevilla; espero que los enlaces no den problemas; espero que el equipaje no de problemas; espero que mis compañeros de asiento no den problemas; espero que en svq las cosas hayan cambiado en algo, para que las cosas simplemente dejen de dar problemas. Sin duchar ni afeitar, perfecta antítesis de la canción de La Niña de los Peines. Sin haber dormido demasiado, añado. Habiendo cometido mis tradicionales tropelías; habiendo protagonizado mis elocuentes evasivas...Cantando Guantanamera como una forma ideal de dejar de pensar (J dixit).

Y me siento el hombre más triste del mundo al sentarme en el aeropuerto ante la inmensa desdicha de renegar de varios sueños. Tener que dejar esos verdes ojos de Irlanda, que te miran tan dentro de las entrañas que te vuelven carnaza de una tierra de la que en cambio llevan huyendo secularmente sus habitantes...Cada uno sufre el hambre de una forma diferente, cada uno debe sobrellevar una carencia.

Y me siento el hombre más extrañado del mundo. Vida errante, locos consuelos del alma; el diablo está en uno mismo y huimos porque no queremos pensar. El trasiego no te da tiempo para milongas. Etc. etc. etc. Palabras sin música.

Cuánta gente se encuentra en lugares comunes a los que llegan sin nadie, acaso sin nada. Solitarios. Me gusta la idea de empezar; allí, allá, con estos, con otros...hacia donde tantos llegan buscando sus orígenes, desde las amplias llanuras de Canadá, las asfixiantes costas de Australia o el mezquino desierto que merodea Ciudad del Cabo, es desde donde tantos otros queremos mirar al futuro arrinconando el corazón contra las rocas y la humedad de uno mismo, en un pequeño y afable trozo de tierra flotante.

Por eso es necesario creer en la gente. La gente sigue, permanece, lucha. Y hay millones que andan buscando su destino y sintiendo que su búsqueda no es solitaria; es una búsqueda compartida; quizás la misma que existe desde que el hombre es hombre y desde que todos sabemos que necesitamos, que anhelamos, que es desde siempre. Encontrar algo o simplemente buscarlo, eso es lo importante."

martes, 7 de julio de 2009

Una siesa muy sensual
cacao sobre el manto blanco de la espuma de leche
afectuosamente nuestra
comon fruto de la necesidad de ambos
y la demostración de que es imposible
que ame o se acerque o sienta
ante el escenario de nuestros anhelos
ante nadie...puede ser el café solitario que nos falta
puede ser el tiempo que no pasamos juntos
o quizas la dificultad de los demás para encontrarnos sencillos

se crece todo cuando las cosas prometidas
no están tras las primeras palabras anunciadas
sino que hay que pensar de nuevo
repensar, inventar, pensar
de nuevo
otra vez
la estúpida posibilidad que nunca se hará realidad

jueves, 2 de julio de 2009

La ilusa mirada incierta
la necesidad de ser o conocer
la lenta morbosidad de nuestra mirada,
cada vez más turbia de deseo
no se hace limpia, no se hace tiempo
no no no no no se hace humildad y letanía
no no no no no se hace terminante ni nada ni mal
la ilusión real de nuestros padres y madres
es sexo valdío y tiempo metido en los ojos
las preñadas pupilas plañideras
transitan el camino amargo de un olvido que duele
no quiero olvidarte
quiero mantener el tesón y la flema
quiero jugarme la piel
quiero perderme entre sus bellas palabras

viernes, 29 de mayo de 2009

Acerca de qué es;
acerca de qué es lo que nos mueve?
Acerca de qué las miradas y los pasos?
acerca de qué viento soplan nuestras velas
como impresiones rotas y delicadas,
acerca de quuién salvará nuestras almas
si es que nos mueven las corrientes en calma
llenas de otras corrientes más bravas
pero igual de calladas y lentas e inertes
e igual de lerdos los movimientos silentes
que aquellos que aman y no somos y de otros
que son algo y no aman imperceptiblemente chicos
y de otros más, porque es acerca siempre de los demás
y de los vasos rotos y los estallidos de ira
de la agria y picante savia de cardos masticados...
es acerca del sol deslumbrante en tardes de verano,
acerca del olor a trigo del regazo de Abuela,
todo es acerca del tiempo que ya no está.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Asomaba a paso descubierto, zigzageante, mareando los sentidos escrutadores de mis ojos llorosos...No dormía, no duermo, apenas cinco o seis inquietas horas, así que pensé que aquello era parte de ese sueño que me había faltado, que no recordaba...Sinestesia pura...Así pasaba desde lejos.

Luego de conocerla, desde cerca, fue peor, lloraban los ojos de pura emoción al sentir la invisible presencia de su respiración. De soslayo, en las interminables reuniones, en las copas, en las largas conversaciones por teléfono, ambos, los dos, por fin volvíamos a ser tontos por naturaleza.

A partir de ahora, que es el primer día de mi tercera vida, como la eterna espera por la III República, será más fácil seguir la estela, la inercia del deseo o la tranquila frustración por no conseguir saciarlo...y así siempre, porque las cosas son así, y la vida no tiene luces ni sombras, sino un gris inestablemente modificado por nosotros mismos y nuestros anhelos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

La forma más fácil de llorar

Hoy he encontrado una vieja caja de zapatos. En ella hay retazos de una parte entera de mi vida. Retazos, porque el resto está en mi memoria, aunque salte pocas veces a la palestra, perdura. La cosa es que, abrí los ojos hacia adentro, y me he dado cuenta de que estoy necesitado de alguien que casi ni conozco.

Ese alguien es tan difícil de definir como yo mismo lo debo ser para ella. El otro día casi la toco por teléfono. Sí, su voz era una cosa, una bella demostración de lo fugaz y esquiva que es la realidad; y yo, yo sentía otra, sentía que la estaba tocando: el cuello, la cara, lo labios...simplemente porque sí. Será cuestión de recuerdos, o e anhelos.

Entre algunas servilletas pintarraqueadas, entradas a carreras de galgos, tres cuadernos con gusarapos, que deberían poder interpretarse como letras, algunos girones de mí mismo en forma de fotos caducas...entre todas esas inmensas cosas que en cambio caben en una caja de zapatos, estaban las púas con las que maltrataba mi Juanita en el puente sobre el río Lee.

Las recortaba de tarjetas de crédito que sucesivamente fui consumiendo...de plásticos inertes de la misma o parecida consistencia...del tul duro de los escaparates de las tiendas en las que trabajé...en fin,la sucesión de recuerdos traídos y arrastrados por la corriente de aquel río o de esta necesidad, a colación de nada, me llevaron a la firme conclusión de que necesitaba de ella, ayer, tarde en la noche fumando un cigarro, yo necesitaba de ella.

Mi Juanita, con impropias y duras cuerdas metálicas, me salvó de la inanición en alguna que otra noche. Tocando aquella canción de David Grey en el puente sobre el río Lee, me dí cuenta, y me dura hasta hoy, de que "puede que la forma más fácil de llorar sea no querer hacerlo".

Hoy te necesito, y apenas sé quién eres, pero es seguro que me salvarás de alguna forma.

Un beso sombra, un beso día.