
En este caso, la línea partida de un horizonte llameante
en este caso, las cuerdas temblorosas de canciones y sed
en este caso, todo el círculo de lunas metido en tus ojos
en aquel momento, un susurro de brisas que no nos pertenecía
en aquel momento, rebosante de lenguas no habladas y callados
en aquel momento, con el sol yendo al mismo ritmo que ambos
y todo yendo al mismo ritmo que el sol
parecía bello y los susurros eran gelatina
derretidos por pieles quemadas de cariño
podríamos haber lamido amor, podríamos haber amado;
o no.
En este caso y en aquel momento
todo el mundo giraba en tus ojos
y las llamas eran la única opción,
Así que, como al cruzarte con aquella chica,
o al ver un libro arder, o en el día de tu boda,
el sol se apagó y se hizo carne la ilusión.




