martes, 7 de junio de 2011

Día 8. Eclipse


En este caso, la línea partida de un horizonte llameante
en este caso, las cuerdas temblorosas de canciones y sed
en este caso, todo el círculo de lunas metido en tus ojos

en aquel momento, un susurro de brisas que no nos pertenecía
en aquel momento, rebosante de lenguas no habladas y callados
en aquel momento, con el sol yendo al mismo ritmo que ambos
y todo yendo al mismo ritmo que el sol

parecía bello y los susurros eran gelatina
derretidos por pieles quemadas de cariño
podríamos haber lamido amor, podríamos haber amado;
o no.

En este caso y en aquel momento
todo el mundo giraba en tus ojos
y las llamas eran la única opción,

Así que, como al cruzarte con aquella chica,
o al ver un libro arder, o en el día de tu boda,
el sol se apagó y se hizo carne la ilusión.

8 comentarios:

Yolanda Abellán dijo...

Bravoooo... Sí, alguién debió eclipsar un momento de tu vida, por muy infimo que fuera. Pero ese calor ahoga, perdura en tú pupila, en tus sentidos, en tu recuerdo... Bello, muy bello, tan bello como aquello que anhelas, unos minutos, segundos en tu vida de ese eclipse...

Tasio Oliver dijo...

k cosas dices ;)

José Antonio Jiménez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Antonio Jiménez dijo...

No soy capaz de expresarme delante de la poesía, me supera y por eso la admiro, enhorabuena. Ya te utilizaré adecuadamente

Tasio Oliver dijo...

Gracias José Antonio ;)

Paca Sanchez dijo...

Me gusta, no sabia de tu disfrute con las cosas de las palabras... Me alegro.

Tasio Oliver dijo...

Sobre todo con las cosas de las palabras... Lo único que se hacer, eso y cultivar pensamiento crítico a raudales ;)

María Izquierdo dijo...

Este poema siempre estará entre mis favoritos.